Los Bebés del verano

Más allá de la región geográfica, amplitud térmica y temperatura media, el “Verano” es sin dudas la estación más cálida.

Los bebés nacidos en la estación estival han sido concebidos mayormente entre el “Otoño” y el “Invierno”. Sus madres han pasado la primera parte del embarazo vistiendo muchas ropas que no dejaron ver tempranamente la prominencia de la panza. Algunas habrán hecho piruetas corporales para que el entorno pudiera enterarse de su embarazo en curso, otras habrán estado contentas con la no difusión temprana de la noticia.

Llegada la “Primavera”, el proceso de embarazo más avanzado y afianzado se vuelve  evidente entre el despojo de ropas y el brote de alegría que produce ésta noble estación. Las embarazadas probablemente también hayan sido alcanzadas por los estornudos y toses que acompañan la etapa de floración, la aparición de los primeros jazmines y todo aquello que esporulan los frutos peludos Los pequeños en gestación se van acostumbrando a los movimientos espontáneos y tipo parque de diversiones que proponen los estornudos y las toses de sus madres.

Las Fiestas de final de año, Navidad y Reyes han de haber dejado más regalos para él o los bebés por venir que para sus padres. En el pedido de deseos contemporáneos a las Fiestas hay mayoría de esos que piden: “que sea sanito”.

En la época de calor no es frecuente atar cordones por lo que las embarazadas de esta estación tienen alguna ventaja. También en relación a sus atuendos más sueltos y frescos que permiten un movimiento libre y cómodo. La necesidad de contacto con el agua es un poco más frecuente y ofrece un bienestar incomparable.

La alimentación de la embarazada en esta etapa es más liviana y frugal, esto ayuda mucho en la digestión atareada que tiene el sistema digestivo que se encuentra comprimido en el poco espacio que el pequeño en gestación va dejando a medida que crece.

Es un gesto simpático ofrecerle a la madre gestante masajes en los pies con alguna crema refrescante para ayudarla a descomprimir la inflamación y el cansancio. Siempre es conveniente ofrecerle bienestar a la madre gestante, ella tiene a cargo el albor y la esperanza de una nueva etapa Social. Tal vez a las madres de los grandes dictadores de la Historia Universal nadie pudo generarles ningún bienestar. Si la Madre se siente querida y cuidada, eso es lo que va a poder brindarle a su bebé desde la gestación.

Es frecuente que en esta época del año el paso del ambiente cálido al del acondicionador de aire ya sea en el auto o en espacios cerrados genere molestias en la garganta. La respiración de la embarazada del último trimestre suele ser un poco más frecuente y la sensibilidad de las vías respiratorias es mayor.

Nacer en verano es como seguir en la panza en comparación con la temperatura que rodea al recién nacido. La piel de un bebé es muy fuerte pero delgada. Pierde rápidamente líquidos por lo que los bebés del “Verano” suelen necesitar más hidratación. El calor promueve siestas prolongadas que conviene controlar de cerca para evitar deshidrataciones. Si el ambiente del bebé de “Verano” se refrigera, entonces es adecuado ponerle algunas ropas livianas para que pueda mantener mejor su temperatura corporal.

La leche que produce una madre de bebé nacido en “Verano” suele contener más cantidades de agua para poder compensar esa necesidad de hidratación. Entonces cuidando a la madre estamos cuidado a su bebé por carácter transitivo.

Cumplir años durante el verano puede tener muchas ventajas y es posible que haya que festejar una segunda vez para poder compartir con aquellos que estaban de vacaciones durante la primera.

Los bebés del “Verano” nacen en un momento de resplandor natural, la naturaleza está en su momento de mayor seducción, con intensidad de flora y de fauna. Las grandes ciudades sueles estar más calmas ya que la gente emigra buscando vacacionar. La alimentación en ésta estación ofrece propuestas frescas y llenas de colores. Los carnavales enmarcan la celebración de la estación más colorida.

Los bebés del “Verano” reciben el frío con asombro, suele ser difícil vestirlos luego de haber vivido sus primeros meses tan sueltos de atuendos. Los zapatos no son una propuesta muy posible para ellos, aún en la época invernal prefieren andar descalzos.

La “Primavera” los recibe con propuestas de movimiento más amigables, Pronto se vuelven a encontrar con la estación en la que conocieron este mundo, vuelve la fiesta pero ya con habilidades de movimiento e interrelación que han sido desarrolladas gradualmente.

“Verano” es una linda estación para nacer. También es una linda estación para convertirse en Madre. El final del embarazo y el puerperio inmediato vividos durante el “Verano”, invitan a vivir con un ritmo desacelerado. Ya no hay brindis de fin de año, ya no hay casi gente en las ciudades. La posibilidad de abstraerse de todos los estímulos urbanos es mayor. Profundizar la relación con el nuevo o los nuevos integrantes de la Familia es una invitación exclusiva a una Fiesta íntima, única e irrepetible.