Los Bebés de la Primavera

Son bebés que nacen en la estación que nos hace sonreír. La primavera es una estación que hace alusión al primer verdor o primeros brotes. Para los botánicos es la estación en la que en naturaleza pone en evidencia todo el trabajo que pasivamente fue haciéndose durante la estación fría. Para la astronomía el comienzo de la primavera o equinoccio, es el instante en el que la noche y el día consiguen tener la misma duración, abriéndose la brecha con el paso del tiempo hacía la prolongación de la luz solar que determina una percepción de días más largos.

Sin dudas la primavera nos invita a despojarnos de las ropas de la estación fría. El sol comienza a tener ciertos gestos de contacto sutil y cálido mezclado con la brisa fresca. El aire impregnado de flores que en su afán por reproducirse, ofrecen en su cortejo de polen  aromas diversos y sensaciones agradables. La gente estornuda, se llena de mocos y algunos hasta tienen los ojos irritados. No hay que asustarse, los cuerpos se limpian con esta estación, se depuran de los gérmenes del encierro de la estación fría.

Los bebés de la primavera se encuentran con madres favorecidas por todo esto. Han sido concebidos mayormente en la estación cálida, muy probablemente del fuego del contacto de los cuerpos desprovistos de ropas, tonalizados por el sol y embebidos de exudaciones hormonales que promueven e invitan al intercambio.

Son bebés que muy pronto conocen la estación en la que han sido concebidos, el verano.

El calor sobre el cuerpo de estos bebés ejerce un estímulo similar al calor gestacional. A la vez que se encuentran con cuerpos de adultos más dóciles en los movimientos por la generosidad de los atuendos primaverales y con menos texturas sintéticas que aíslen sus pequeños cuerpitos de quienes los sostienen. El contacto cuerpo a cuerpo es más posible por estos días. Sin embargo en las noches cuando la temperatura desciende, los bebés se sienten más vestido, más envueltos y esto también tiene sus ventajas al favorecer el descanso.

Estornudan un poco más que el resto porque no están ajenos el efecto del cortejo de los frutos y  flores. Además los bebés no tienen narices peludas como las de los adultos que puedan atajar todos estos cuerpos extraños esporulados pendiendo en el aire que se meten por todos los rincones. Hay que avisarle esto a las abuelas, los bebés estornudan, los de la primavera más aun y no se les pasa abrigándolos.

Los nacidos en primavera, suelen adaptarse mejor socialmente al escolarizarse ya que ingresan a cada etapa con la edad instalada, nunca son los más pequeños de sus clases ni tampoco los más grandes.

Suelen ser muy sociables y seductores ya que la mayor parte de la población cumple años en ésta época y eso hace que desde muy pequeños se vean expuestos a celebraciones y festejos en distintos grupos sociales.

Probablemente la sensación para los nacidos en la “Primavera” es que el año comienza justo ahí, en la “Primavera” y esto les otorga una energía y una vitalidad especial a partir de esa estación. Es una gran ventaja sobre el resto de los nacidos en otras estaciones.

Para la madre embarazada de sus últimos días durante la primavera las ventajas están relacionadas con el bienestar que promueve esta estación tan generosa. El calor no es algo que preocupe y el cambio de vestuario favorece los movimientos de estos últimos días de gestación.

Tener uno o más bebés en Primavera puede verse muy favorecido por las bondades de esta estación, no hace falta planificarlo, ni pensarlo ni diagramarlo, con sólo disfrutar del verano sería suficiente…

¡Feliz Primavera!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *